domingo, 11 de junio de 2017

“Una Sociedad de Bocinas”

El gigante asiático Mao Tse-tung inmortalizó su legendaria frase de que, quien no investiga no tiene derecho a la palabra! Queriendo significar de manera inequívoca, que si usted no ha investigado, analizado y razonado respecto alguna situación, le está privado del derecho a opinar sobre el mismo, en virtud, de que quien ignora los antecedentes y esencia de un tema X, más que conceptualizar sobre el mismo no estaría haciendo otra cosa que convirtiéndose en un papagayo, pasible de ser objeto de manipulación y una posterior capitalización de su profusa ignorancia.


No sale de mi memoria el gran rumor y hasta los disgustos de una gran parte de la población, quienes entraron en un estado colérico cuando el ex –presidente de la república Dr. Leonel Fernández dijo, que la mayoría de los dominicanos no sabían conceptualizar, y lo paradójico de ese acontecimiento fue, que la gran mayoría actuó criticando esa aseveración, utilizando la misma miopía y pasión que dieron origen al comentario de Leonel, pues no se puede soslayar que cuando se trata de política, deporte o religión el dominicano más que en un analista se convierte en una bocina, que replica y multiplica con una inconmensurable pasión todo lo que escucha, eliminando por completo la posibilidad del enriquecimiento científico y pedagógico del debate.

El dominicano es un ser tan singular y pintoresco que parecería que fue la musa inspiradora del cientista político Italiano Giovanni Sartori para la realización de su obra titulada “Homo Videns La Sociedad Teledirigida" en la que el mismo trata sobre la modificación y empobrecimiento de la capacidad cognoscitiva del hombre, mediante la proliferación de la televisión y la videografía, cuyos conceptos encajan a la perfección en la república dominicana, donde una encuesta de Photoshop, un reportaje de patio y hasta el comentario de un intelectual condicionado, pueden lograr la mediatización, la convulsión y hasta la legitimación que no consiguió Joseph Goebbels en la Alemania Nazi aún con todo el poder y los recursos que tenia.

Resulta increíble, cuestionable y muy displicente, ver como los ciudadanos cuyo gentilicio debería de ser, “Gallo loco” pueden convertir en lideres, en famosos y hasta en millonarios a individuos que no han aportado nada ni al país pero mucho menos al conocimiento, pues los mismos no pueden dar lo que no tienen ya que carecen de educación y lectura, con el agravante, de que las investigaciones y los libros son ignorados por una opulenta mayoría de individuos, cuyos cerebros atrofiados, se discurren en una rivalidad discursiva de saber quién es mejor si Omega o Vakerό!
Autor: Lic. Manuel Cruz

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