Con la tecnología de Blogger.

Archivo del blog

PUBLICIDAD

miércoles, 1 de abril de 2015

Las encuestas como herramientas políticas y mediáticas Por: Nelson Gómez

La investigaciones de mercado como herramientas de investigación social, que nace con el desarrollo de las economías capitalistas para identificar las necesidades de consumo de la población, se ponen muy de moda en los medios de comunicación cuando se acercan procesos electorales, popularmente conocida como encuestas, que es uno de los procesos de este trabajo científico.

Estos episodios sociales son similares a cuando una enfermedad llega al país y se hace endémica, como el dengue, emergiendo en brotes en tiempos de lluvia. Cuando el panorama electoral se nubla llueven las encuestas de todos los tipos, muchas como instrumentos de trabajo de los candidatos o los partidos y otras como recursos de promoción de medios de comunicación.
El periodista, matemático y estadístico estadounidense George Gallup tiene el mérito de ser al padre de las encuestas políticas, con sus predicciones con muestras representativas de la población en las elecciones del año 1936, hecho que marca el inicio de una especialidad cada día más necesaria en la lucha por el poder en todos los sistemas políticos. Gallup demostró, como ocurre en la medicina, que para saber el estado del cuerpo humano no es necesario sacarle toda la sangre para analizarla; que con métodos estadísticos, se puede profundizar para saber las necesidades, deseos y aspiraciones de la gente tomando pequeñas muestras representativas de la población. Con una gota de sangre se sabe si tenemos anemia.
Este recurso científico llegó la República Dominicana implementado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en 1962 para determinar las preferencias, actitudes y temores del pueblo. Luego de la Guerra de Abril de 1965, la CIA hizo consultas para investigar la orientación de los votantes con miras a las próximas elecciones, donde resultaría ganador el Dr. Joaquín Balaguer. Pero el periódico La Noticia fue el medio pionero en usar sondeos de opinión pública electoral en 1974, con el apoyo del Centro de Investigación y Mercadeo Social (CIMERS), que dirigía Luis Augusto Caminero hijo, para saber la preferencia electoral de los residentes en la Capital en las elecciones presidenciales donde competían Silvestre Antonio Guzmán Fernández, Joaquín Balaguer, Francisco Augusto Lora, Jaime Manuel Fernández, Pedro Delmonte Urraca y Luis Homero Lajara Burgos.
En 1978 debutaron nuevas firmas encuestadoras, entre ellas Lozano & Asociados, Consultores de Mercadeo, dirigida por el licenciado Rafael Lozano, el Centro de Investigación, Formación y Asesoría Social (CIFAS) y el Centro de Investigación y Mercadeo Social. Para entonces eran muy pocos los políticos que conocían o confiaban en las investigaciones sociales y, con más acidez que hoy, eran descalificadas, como es el caso del Dr. Balaguer, quien llegó a decir que no creía en ellas porque eran manipuladas a conveniencia.
Desde entonces es mucho lo que ha llovido en este tema, ya que hoy en día la demanda es tan alta en este país que nos hemos convertido en un mercado atractivo para firmas internacionales norteamericanas, europeas y latinoamericanas. Además es bueno destacar que el desarrollo de la nación en materia de administración gubernamental ha creado una alta demanda de estos estudios para las instituciones cuyos servicios requieren una permanente comunicación e interpretación de las necesidades de la ciudadanía.
Los medios de comunicación se apoyan en ellas para alcanzar mayor penetración, pero cuando los mismos están vinculados a grupos políticos o económicos resulta una poderosa combinación, factible de prestarse a propósitos muy distintos a la simple mercadotecnia.

Uso como arma política

Luego de la Segunda Guerra Mundial, las encuestas políticas se extendieron casi por todo el mundo, como instrumento de predicción y planificación estratégica de todos los actores de poder, dándole más fortaleza a la propaganda de guerra, en la confrontación democrática y a la publicidad basada en las necesidades de los electores, identificadas en la investigación.
Su uso para contrapropaganda y destrucción de imagen de líderes y organizaciones se aplica desde sus orígenes, como sucedió en los Estados Unidos con George Romney, quien se retiró de la carrera antes de las primarias de 1968, y con Walter Mondale antes de las primarias de 1976. La campaña de Hubert Humphrey en las primarias de California de 1972 quedó seriamente dañada por la encuesta California Field que lo mostraba veinte puntos por detrás de McGovern una semana antes de la elección, la que perdió, en rigor, por un margen de apenas cinco puntos.
Aquí no escapamos a esta forma de utilización de las encuestas, ya que algunas firmas se han prestado para este tipo de maniobras, muchas de las cuales quedan al descubierto con los resultados finales de las votaciones. Pero esto no es tan sencillo como mucha gente piensa; literalmente no es un maquillaje, sino que, de acuerdo a la estrategia que sustenta la encuesta, se elaboran cuestionarios dirigidos a obtener respuestas y resultados útiles para manipular la opinión pública y colocar en la mente de votante una percepción que permita llegar a los objetivos. Este procedimiento puede ser parte de una estrategia política más compleja, compuesta por tentáculos coordinados en varios frentes, como rumores directos, publicidad engañosa, extorsiones, procedimientos judiciales, propaganda, relaciones públicas, manipulaciones en poderes del Estado o acciones de terror sicológico, entre otras.
El atentado terrorista perpetrado el 11 de marzo del 2004 en España, 3 días antes de las elecciones, provocó un giro en la intención del voto, cambiando todos los pronósticos electorales, a pesar que no se ha podido demostrar que fuera una acción dirigida a ese fin.
Ante la poderosa influencia que tienen las encuestas en la masa de votantes que actúan con un alto contenido emocional, en muchos países se ha limitado la publicación de éstas en tiempo determinado antes del día del sufragio, y actualmente en el país se debate el tema en el marco de la discusión sobre la Ley de Partidos Políticos. Hay propuestas para que se prohíban sus publicaciones 20 o 30 días antes y que sólo sean autorizadas firmas previamente registradas en la Junta Central Electoral (JCE). En las últimas elecciones presidenciales este organismo regulador prohibió mediante resolución la realización y publicación de encuestas a boca de urna, ya que los medios para su divulgación hoy en día son más virales que tradicionales, por la facilidad de propagación mediante las redes sociales.
La experiencia electoral de importancia más reciente fueron las elecciones del año 2012, con la polarización entre los candidatos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), licenciado Danilo Medina y el ingeniero Hipólito Mejía, por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Esta temporada electoral tuvo en el escenario la participación de más de 20 firmas encuestadoras, entre locales e internacionales, con la publicación en los medios de prensa y electrónicos más de 40 encuestas desde abril 2011 hasta los últimos días previos a la votación final. Como se puede ver en el cuadro adjunto, en las primeras encuestas presentadas por la firma Gallup Dominicana de abril a noviembre del 2011, Hipólito Mejía tenía ventajas que llegaron hasta los 14.5 puntos por encima de Danilo.
La mayoría de las investigaciones encargadas por los candidatos, organizaciones, grupos económicos o embajadas no salen en los medios si no son necesarias como propaganda positiva o negativa, lo que hace incalculable la cantidad realizada durante un proceso electoral.
Los resultados oficiales de la Junta Central Electoral dieron como resultado el triunfo de Danilo, con un 51.36 frente a un 46.78 de Hipólito, avalando las predicciones en el mes de mayo de la mayoría de las firmas y dejando algunas con una imagen de poca credibilidad.
Desde el año pasado la población dominicana es arropada por un nuevo brote de encuestas de opinión a 2 años de las elecciones presidenciales, congresuales, municipales y de diputados de ultramar, algunas de ellas presentando escenarios con candidatos imaginarios, algunos de los cuales oficialmente no han salido a la competencia; y este año continúa con el aumento de la temperatura política en este sentido debido a que otros medios de comunicación entraron a la guerra con un estilo parecido, dejando la duda en la sociedad y en la clase política si se trata de un simple recurso mercadológico para aumentar audiencia o lectoría.
Partiendo del criterio de que una encuesta es una fotografía del momento, estos resultados no pueden ser jamás instrumentos de predicción electoral a tan larga distancia de la verdadera campaña por muchísimas razones científicas. La gente, en sentido general, responde a cuestionarios y estímulos basados en experiencias recientes, por lo que tiende a dar popularidad al producto o personaje que mayor cantidad de relaciones públicas, publicidad, propaganda o contacto con ellos hace.

Fuentes:

*Observatorio Político Dominicano, Funglode. Mayo 2012.
*Centro de Estudio de Opinión (CEO), Universidad de Antioquia.
*Periódico Listín Diario, 18 de mayo 2012. Lic. Santa Marte.
*Periódico Hoy, 31 de marzo 2008. Lic. Angela Peña.
*wikipedia.org
*google.com
*apostadigital.com

http://vanguardiadelpueblo.do/
Por:  | 30 Marzo 2015, 12:05 AM

No hay comentarios:

Publicar un comentario